Madrid, 21 feb (EFE).- España es el país europeo en el que se producen más amputaciones derivadas de las complicaciones del pié diabético (26 por cada 100.000 personas) y ocupa el puesto número 14 de la OCDE, duplicando las cifras de países como Francia, Italia y Reino Unido. (La Vanguardia)
Madrid, 21 feb (EFE).- España es el país europeo en el que se producen más amputaciones derivadas de las complicaciones del pié diabético (26 por cada 100.000 personas) y ocupa el puesto número 14 de la OCDE, duplicando las cifras de países como Francia, Italia y Reino Unido.
Así lo ha explicado hoy el jefe de Unidad de Pié Diabético de la Universidad Complutense de Madrid José Luis Lázaro en un encuentro informativo en el que ha recordado que en 2004 España ocupaba el segundo lugar de la OCDE, sólo por detrás de EEUU, en amputaciones de pié diabético.
La razón principal por la que un paciente con diabetes acaba desarrollando una úlcera es la neuropatía, que provoca la pérdida de sensibilidad en los pies, lo que hace que no noten las heridas derivadas del agua caliente, un zapato que aprieta, etc y acaba provocando una herida que no cierra porque muchos de estos enfermos no tienen buen aporte vascular.
En ocasiones, esas heridas se infectan y precipitan la amputación del miembro, una práctica que, según han advertido, incrementa la probabilidad de muerte de estos pacientes, ya que el 70 % de los diabéticos que sufren una amputación muere a los 5 años.
Las posibilidades de amputación aumentan también cuando existe un componente isquémico -una reducción del aporte vascular que provoca que la sangre no llegue bien al pie, por lo que no cicatriza-. Entre el 70 y el 80 % de las úlceras tienen este componente isquémico.
Según el doctor Didac Mauricio, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Sant Pau de Barcelona, uno de cada siete diabéticos presentará en algún momento de la enfermedad una úlcera y uno de cada cuatro de estos pacientes sufrirá una amputación.
El tratamiento habitual de una úlcera consiste en limpiar la herida y descargar la zona. Este tratamiento funciona con las heridas neuropáticas -las provocadas por la pérdida de sensibilidad-, pero no con las neuroisquémicas -aquellas en las que hay déficit vascular y no llega la sangre-. Estas últimas heridas no tenían tratamiento.
La revista científica The Lancet ha publicado recientemente el estudio europeo Explorer, un ensayo clínico en el que han participado 5 países europeos (Reino Unido, Alemania, Italia, Francia y España) sobre la eficacia del apósito UrgoStar, de los laboratorios Urgo.
Este estudio, en el que han participado 43 hospitales -5 españoles- 240 pacientes, y que en España ha coordinado Lázaro, ha demostrado una elevada tasa de cicatrización, ayuda a disminuir el tiempo en 60 días frente a los 180 días del tratamiento convencional y aumenta en un 60 % el número de heridas cicatrizadas. Lea más en La Vanguardia